La planificación comienza con el diagnóstico
Se valoran la zona edéntula, los dientes vecinos, los tejidos blandos, la mordida y la futura prótesis. Una radiografía panorámica y, cuando está indicada, una exploración tridimensional ayudan a conocer la anatomía disponible.
No existe un único plan para todos
Dos personas con ausencias similares pueden necesitar tratamientos distintos. En algunos casos la colocación es directa; en otros puede ser necesario tratar las encías, aumentar el hueso o dividir el proceso en varias fases.
La restauración y el seguimiento también importan
La cicatrización, el provisional cuando procede, la corona o el puente definitivo, la facilidad de limpieza y los controles forman parte del resultado. La coordinación quirúrgica y protésica es esencial.
